Por ese motivo, prevenir las caídas y saber responder ante ellas se vuelve una tarea fundamental.
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Una gran parte de las personas mayores que sufren caídas lo hacen encontrándose en su propio domicilio. Es importante ser consciente de los posibles causas de caídas en personas mayores para tratar, en la medida de lo posible, de evitarlas.
Con todo esto, podemos empezar a imaginar cuáles son las principales medidas que podemos tomar para reducir al máximo el número de veces que una persona mayor se pueda caer, o al menos reducir su gravedad.
Una de las medidas principales, es adaptar la vivienda. Entre las principales medidas, será importante una iluminación adecuada, evitar obstáculos, como pueden ser alfombras o muebles en la medida que sea posible (para facilitar la movilidad), evitar suelos resbaladizos, cables, etc. y adaptar las puertas y las diferentes habitaciones para que la persona pueda moverse con mayor libertad. También es importante contar con agarraderos y sujeciones en los lugares más importantes, como en el baño o cerca de la cama. Puedes encontrar en nuestro blog ideas y ayudas para adaptar adecuadamente una vivienda para una persona mayor.
También, como hemos mencionado, será importante cuidar la salud de la persona mayor, su nutrición, su hidratación, su forma física, su medicación, etc.
Asegurarse de que la persona lleva un calzado adecuado también puede evitar más problemas y caídas de las que pudiéramos imaginar. Esto incluye que sea un calzado cómodo y que la talla sea adecuada. Evitar rozaduras y heridas puede evitar a su vez dificultades a la hora de caminar que provoquen caídas y daños.
Ya sabemos qué medidas podemos tomar para tratar de hacer todo lo que esté en nuestra mano para evitar las caídas en personas mayores. No obstante, no siempre vamos a poderlo evitar, y habrá ocasiones en las que no nos sea posible.
Lo más importante, es mantener la calma en todo momento, y saber reaccionar si algo malo ocurre. Esto es porque aunque queramos, no siempre lo vamos a poder controlar todo. En cambio, una buena y rápida respuesta cuando sucede algo es vital para que las consecuencias sean peores.
En primer lugar, contar con un sistema de teleasistencia es siempre muy útil ya que facilita poder avisar a los sistemas de emergencia de forma inmediata, incluso en aquellas ocasiones en las que la persona mayor se encuentre sola. Como hemos mencionado, una respuesta rápida puede ser vital.
En caso de no contar con uno, tener teléfonos en los lugares principales es muy útil. Por ejemplo, en el dormitorio cerca de la cama, en la sala principal, donde la persona se suela sentar, e incluso un móvil en el cuarto de baño. También es importante conocer los teléfonos de emergencia, principalmente el 112. Si la persona tiene alguna clase de deterioro, poner carteles identificativos en un buen tamaño puede ser una buena idea.
En cuanto a cómo incorporar a la persona mayor, es importante hacerlo con cuidado y progresivamente. Lo primero, será asegurarse de que no hay dolor. Si no lo hay, proseguiremos en primer lugar poniendo a la persona boca abajo, para ayudarle después a poner los codos y rodillas en el suelo. Entonces le ayudaremos a incorporar la parte superior de su cuerpo, quedando pues de rodillas sobre el suelo. Después, con los apoyos necesarios (una persona, un bastón, etc.) podemos ayudarle a incorporarse del todo.
Si hay dolor, en cambio, será mejor dejar a la persona quieta en el suelo, tumbada y con la cabeza hacia un lado, esperando a los profesionales médicos.
Con todas estas ideas y pautas, podemos conseguir evitar que la persona se caída, y saber responder si finalmente no lo hemos podido evitar. Cualquier duda, siempre es mejor llamar a un profesional para que nos dé las pautas oportunas.